La lamentable INSEGURIDAD de los autobuses escolares

Fuente: Pixabay

Este va a ser un post de los importantes, porque pretende responder y, sobre todo, pretende plantear preguntas importantes. Preguntas PREOCUPANTES. ¿Viajan seguros nuestros hijos en el autobús del colegio? ¿Qué normativa regula el transporte escolar? ¿Qué vacíos legales existen y qué riesgos implican? Veámoslo.

En primer lugar debemos revisar la normativa vigente, que es el Real Decreto 443/2001. Si no me he quedado tonta ya de tanto leer boletines oficiales del estado, esta normativa ha sufrido ligeras modificaciones pero es la que está en vigor de cara a la regulación del Transporte Escolar. Como leer los B.O.E. es un planazo, os los enlazo todos por si queréis leerlos en detalle y ver todo lo que regula y cómo. Yo voy a centrarme en lo que más me preocupa a mí, como madre concienciada con la seguridad infantil en el coche (y en el bus, por extensión): ¿De qué forma está regulado por normativa que vayan los niños dentro del autobús? Y aquí es donde uno empieza a quedarse patitieso.

A pesar de que el 17 de julio de 2015 se publicó el Real Decreto 667/2015 en el que se modificaba el Reglamento General de Circulación en lo que se refiere a cinturones de seguridad y sistemas de retención infantil, podemos encontrar lagunas en la regulación que resultan por completo inadmisibles. Vacíos legales que no podemos permitirnos a estas alturas y que afectan a cientos de miles de niños: más de 550.000 viajan a diario en transporte escolar según cifras de la DGT.

Primer vacío legal: Autobuses SIN cinturones.

Por una de esas ambigüedades administrativas, se calcula que un gran número de autobuses escolares de flotas antiguas NO tienen cinturones de seguridad instalados. Esto es así porque, pese a que desde octubre de 2007 todos los autobuses nuevos deben llevar cinturones de seguridad y se permite que un autobús escolar preste servicio hasta un máximo de diez años, ese máximo se convierte en dieciséis años y nueve meses si antes realizaba la misma actividad. Echad cuentas conmigo, estamos en 2018. Y claro, no vamos a renovarlos, que eso cuesta.

Según datos de la DGT, el parque total de autobuses matriculados y en funcionamiento, a fecha 2017, es de 63.789. De ellos, 35.962 son anteriores a 2007. Lo que significa que a día de hoy hay todavía un 56% de autobuses en circulación sin cinturones. Aunque estos datos incluyen todos los autobuses suele ocurrir que, como los de transporte escolar son los menos rentables para las compañías, si el cole no pone pegas, emplean los más antiguos de su flota para este servicio. Asintra reconoció en 2014 que sólo 2 de cada 5 buses empleados en transporte escolar tenían cinturones (lo que supone un 62% sin cinturones) y el año pasado confirmaba que, aunque las cifras habían mejorado levemente, un 55% seguía sin cinturones.

En este punto hay que diferenciar entre colegio público y concertado/privado. Los primeros van por concurso público y la mayoría de administraciones ya ponen en el pliego que lleven cinturones. En el otro caso dependerá del conocimiento, implicación y responsabilidad del colegio pedir autobuses con cinturones a la compañía con la que tengan acuerdos. Y de los padres.

Pliego en Concurso Público

Lo mejor de todo es que la propia normativa especifica que “si el bus lleva cinturones” es obligatorio utilizarlos. Por tanto, aunque se presuponga que los niños deben ir sujetos, si un autobús circula sin cinturones no tiene ninguna obligación específica. Nos quedamos en un limbo legal que afecta directamente a la seguridad y a la vida de los más pequeños. ¿Cómo es posible?

Dice la propia DGT que la probabilidad de que un niño sobreviva en un accidente a 50 kilómetros por hora (el máximo en vías urbanas) sin ninguna medida de seguridad es prácticamente nula y que la supervivencia no está garantizada incluso a velocidades inferiores.

Pero no sólo hablamos de mortalidad. En un estudio exhaustivo realizado en EEUU en el año 2006, en el que se comprobó la accidentalidad registrando las lesiones no fatales en niños que sufrieron accidentes en el transporte escolar se comprobó que viajando sin un sistema de retención adecuado (silla infantil o cinturón de tres puntos) había un alto número de lesiones en la cabeza (laceraciones, dislocaciones de mandíbula, lesiones oculares…) en niños entre cinco y nueve años al impactar con el asiento de delante que, además, suele tener a la altura de un menor salientes rígidos como mesillas, posa vasos, ganchos o ceniceros (en flotas antiguas).

Zona de impacto en menores. Fuente: Asociación Nacional de Seguridad Infantil

Segundo vacío legal: Menores de tres años SIN regulación legal.

Otro punto fundamental que no resuelven ni la normativa vigente y sus modificaciones ni el Real Decreto 667/2015 es el de los menores de tres años.

Aunque a nivel general, en el vehículo, está regulado que todos los menores deben viajar en un sistema de retención infantil adecuado desde su nacimiento hasta que alcancen 135 cm de altura, en vehículos de más de nueve plazas se especifica únicamente:

2. En los vehículos de más de nueve plazas, incluido el conductor, se informará a los pasajeros de la obligación de llevar abrochados los cinturones de seguridad u otros sistemas de retención infantil homologados (…)

En estos vehículos, los ocupantes a que se refiere el párrafo segundo del apartado 1 de tres o más años deberán utilizar sistemas de retención infantil homologados debidamente adaptados a su talla y peso. Cuando no se disponga de estos sistemas utilizarán los cinturones de seguridad, siempre que sean adecuados a su talla y peso.

Eso en el Real Decreto 667/2015. En el Real Decreto 443/2001 sólo encontramos:

3.ª Los niños comprendidos entre cinco y once años deberán utilizar cinturones de seguridad de tres puntos y se deberá disponer de cojines elevadores de distintas alturas, en función de su edad y estatura, que permitan ajustar el cinturón a sus medidas. Cuando no se cumplieran estas condiciones, los cinturones no podrán ser utilizados por niños de las edades indicadas.

Perfecto. Me queda claro, pues, lo que está regulado para mayores de tres años y, con más detalle, para aquellos mayores de tres años que tengan entre cinco y once años. Pero estoy echando en falta algo… Ah. Sí. Y… ¿para menores de tres años? Pues resulta que para menores de tres años NO hay regulación específica. Los menores de tres años, directamente, NO están contemplados en la normativa. Otra laguna. Y vuelvo a preguntarme: ¿cómo es posible?

Comprendo que se pueda dar por hecho que el transporte escolar se ocupa de niños mayores de tres años, edad en la que suele comenzar la escolarización pero, además de que muchos peques entran al cole sin haber cumplido los tres años aún (yo fui una de ellos), en las guarderías también se hacen excursiones. En la de una mamá amiga, desesperada con el tema, llegan a ir una vez por semana si tienen piscina. Y, ¿quién regula la seguridad de esos niños?

¿Cómo es posible que la normativa se los salte si viajan en autobús, cuando en el coche se exige de forma muy concreta un S.R.I. adecuado?  (lo de adecuado los primeros años lo dejamos para otro post)

Tercer vacío legal: Especificaciones imprecisas sobre el sistema de retención

Será que estoy yo muy tonta o que nos hemos malacostumbrado con la modernidad y esperamos que nos lo den todo hecho pero encuentro muy imprecisa la regulación en cuanto a qué sistema de retención deben llevar los niños en cada etapa. De momento sólo la Diputación de Alava ha hecho algo concreto para garantizar la seguridad de los niños.

Recorte del Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava del 14 de Julio de 2017

La normativa, por lo demás, no concreta nada indiscutible porque, aunque por un lado está meridianamente clara la teoría (es obligatorio que los menores de 135 cm viajen en un S.R.I. adecuado a su peso y talla), por otro están las “salvedades”:

Salvo que el autobús no tenga instalados cinturones, en cuyo caso pueden viajar sin NADA.

Salvo que sean menores de tres años, en cuyo caso dejamos a la interpretación personal de la normativa si deben viajar en S.R.I. en un autobús, como hacen en los vehículos, o al no estar regulado específicamente nos lo podemos saltar (¿qué creéis que elegiría una compañía de transporte?)

Salvo que, aunque nosotros facilitemos al autobús ese S.R.I. adecuado, este no pueda instalarlo. En asientos sin cinturones no se puede instalar un sistema de retención infantil aunque lo tengamos y hay muy muy pocas sillas que permitan la instalación con cinturón de dos puntos. Incluso con cinturón de tres puntos, al ser más corto que el del vehículo, no es posible tampoco instalar algunas sillas.

Salvo que, por tecnicismos sin resolver aún, sea la compañía de transporte quien nos ponga mil y una pegas para instalarlo. Al no haber bancada universal en autobuses ningún S.R.I. está técnicamente homologado para ellos, solo para vehículo particular. Así que, si quiere ponérnoslo difícil, la compañía puede pedirnos una prueba de que el S.R.I. que queremos que instalen en el asiento de nuestro hijo está homologado para ese autobús, que no podremos darle.

Y salvo que, si el autobús no dispone del sistema de retención “adecuado” (silla en menores de cinco años, cinturón de tres puntos con alzador adaptado a la talla del niño entre cinco y once años) los niños vayan con uno inadecuado: el cinturón de dos puntos. El que llevan el 95% de los autobuses a día de hoy. El que en menores de cinco años queda totalmente suelto y no llega ni a tensar (y, por tanto, es como si no llevaran NADA) y en mayores de cinco años NO protege en caso de impacto frontal o vuelco porque no retiene el torso del peque de ninguna manera y, por tanto, no evita que impacte.

Este tema, los cinturones de dos puntos, por qué no son seguros (lo digo claramente: NO lo son) y por qué los lleva ese porcentaje abrumador de flotas lo dejo para tratarlo con la profundidad que requiere en el siguiente post porque ni nos cabe en este ni podemos digerir tanta preocupación de golpe pero os dejo un adelanto visual:

También hablaré en otros posts (megaposts, lo siento, es TAN tremendo) sobre mi opinión personal ante todo esto, sobre qué voy a hacer yo con mi hija, como madre concienciada, para intentar que viaje segura en TODOS los vehículos y sobre cómo podemos abordar la cuestión con el cole en este aspecto, con una guía de las pegas más habituales, el mejor planteamiento a defender con cada una de ellas y documentos descargables que podréis presentar como apoyo.

Respecto a lo que hoy hemos comentado… no sé a vosotros pero a mí la normativa actual me recuerda a lo de la parte contratante de la primera parte y me provoca un dolor de cabeza sólo equiparable a la mezcla de impotencia y preocupación que siento al leerla y tratar de encontrarle sentido a un galimatías interpretable, lleno de lagunas y textos que se contradicen y que hacen que, como resultado final, sean las compañías de transporte las que deciden qué aplican y cómo. Lo que se suele traducir en: lo más barato y lo que menos nos complique la vida. Y eso difícilmente será lo que más proteja la vida de nuestros hijos.

Y para demostrarlo os dejo un último dato de las campañas que la DGT realiza cada otoño: En los últimos cinco años la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil denunció a 11.957 transportes escolares, de los 20.078 que fueron sometidos a control. La mayoría por irregularidades administrativas pero un número menor de los vehículos que llevaban cinturones de seguridad fueron denunciados por anomalías en los sistemas de retención.

Es decir, que encima que la normativa es ambigua e incompleta, en muchos casos ni siquiera se cumple.

¿Y tú? ¿Conocías la normativa, sus vacíos y el riesgo que estos supone para la seguridad de nuestros hijos? ¡Te espero en comentarios!

¿Te ha resultado útil? ¡Comparte!

 

 

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10 comments

  1. Aitana says:

    Hola!!
    yo me he topado con la respuesta de la empresa de autobuses que dice que las sillas de coche no están homologadas para autobús, y que por lo tanto ellos no pueden ponerla, que no me dejan ponerla porque si pasa algo, se les caería el pelo. Así que ¿Ahora que? ¿puedo pelear algo más?
    Y la escuela ni siquiera me deja llevarle yo en mi coche…..

    • Carita says:

      Hola Aitana! Es así, las sillas de coche están homologadas para coche solamente, por lo que efectivamente se pueden negar.Todavía tienes algunas opciones. ¿Cuántos años tiene tu peque? ¿Dónde vives? Un abrazo!

  2. Gema says:

    Hola!!! Aquí una madre que le miran como un bicho raro cuando dice que su hijo no va a la excursión.
    La semana que viene les van a llevar al teatro (son de guarde de 2-3 años) y el mío se lo va a perder xq les he propuesto llevarle yo en mi coche dándole argumentos y no me lo permiten.
    El lunes voy a ir a hablar con la directora con toda la documentación que tengo (BOE, tu blog…) a ver si me dejan llevarle y sino por lo menos intentar que en las siguientes me dejen instalar mi silla en el bus (que ahí entiendo que Legalmente no se pueden negar).
    Deseando que saques la guía y a ver si poco a poco cambian las cosas.

    • Carita says:

      Hola Gema! Si vas el lunes si quieres mándame un correo a ver qué puedo enviarte como apoyo para la reunión, ya que la guía aún no estará disponible la semana que viene. Un abrazo!

  3. Ana P. says:

    Hola! aquí una madre desesperada con este tema…excursión del cole el próximo martes y a través de la profesora me transmitieron que no podía llevarle yo. El lunes intentaré hablar con la directora y estoy juntando tooooodoooo lo que pueda servirme para hacerles cambiar de opinión. Me apoyaré en este post y su continuación (que acabo de leer), y estaré esperando que publiques esa guía (aunque me temo no llegará a tiempo). Gracias y un abrazo!

  4. Lorena Arribas says:

    Mi hijo ya se ha perdido una excursión a un teatro y dentro de dos semanas se perderá otra, el resto de padres me puede mirar todo lo raro q quieran con tres años es absurdo, ya me encargo yo de llevarlo al teatro y otras actividades

    • Carita says:

      Hola Lorena! Es que con tres años son realmente peques… Es tremendo que los padres tengamos que elegir entre jugárnosla o excluirles socialmente… Pero espero que logremos cambiar las cosas con esta campaña. Un abrazo!

  5. Ana says:

    Hola Marta, post SÚPER necesario, y muy bien documentado, te lo has currado. Desde luego es para echarse las manos a la cabeza y no parar.

    Es un quebradero de cabeza importante, pero aún asi yo lo tengo claro. No hemos decidido llevar a nuestra hija en el coche de la manera más segura posible, bien informados y muy concienciados, para luego meterla en un autobús en estas circunstancias y cruzar los dedos porque no pase nada.

    Menos mal que lo mío se trata de renunciar a unas pocas excursiones (aún así da una rabia enorme), no me quiero imaginar el dilema de los padres de niños que viajan a diario…

    Gracias por estos post, a ver si se difunde y se conciencia cada vez más gente, es inadmisible!

    Un abrazo

    • Carita says:

      Hola Ana! Y lo que queda…! El de los cinturones también es para leerlo con medicación anti infartos, vamos. A ver si la guía que estamos preparando te sirve de ayuda con tu cole, para que la elección no solo sea ese “me la juego” vs “no va”. Muchas gracias y un abrazo!

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