Claves para elegir bien tu silla a contramarcha

Foto cedida por ©Izaskun Berganzo

Cuando descubrimos la información sobre seguridad infantil en el coche y nos horrorizamos viendo noticias, casos reales y crash tests, muchas veces llegamos fácilmente a la determinación de adquirir una silla a contramarcha para nuestro peque. Lo tengo claro, me he convencido, mi hijo irá a contramarcha. Y, ahora, ¿qué? ¿Cómo elijo la más adecuada? ¿En qué me tengo que fijar para decidirme por una y no por otra?

Soy la primera que, en su momento, tuve que hacer “un máster” para ver qué compraba así que voy a intentar facilitarte un poco las cosas contándote todo aquello que debes tener en cuenta a la hora de buscar una silla a contramarcha:

LOS PERCENTILES DEL PEQUE

El principal objetivo es adquirir una silla que dure el máximo tiempo posible a contramarcha (recuerda: mínimo hasta los cuatro años) así que, si coges la primera que pilles es posible que no sea la más adecuada para las características de tu hijo y, antes de esa edad, tengas que cambiarla por otra. Así que lo mejor es buscar desde el principio la que más garantías te dé en TU caso.

Podemos decir que hay tres tipos de niños que, por sus características, necesitan un tipo de silla determinada:

1. Niños con percentil de altura elevado y percentil de peso bajo:

Este tipo de niño va a agotar las sillas siempre por altura, por lo que tendrás que buscar los modelos que tengan los respaldos más altos y les den más tiempo de uso a contramarcha, al margen del peso que admitan. Para este tipo de niño, mucho mejor una silla hasta 18 kg. con respaldo alto que una hasta 25 kg. con respaldo normalito.

2. Niños con percentil de peso elevado (o normal) y percentil de altura bajo:

Este tipo de niño va a agotar las sillas por peso, por lo que aquí sí te interesa buscar los modelos que admitan hasta 25 kg., que son los que le darán más margen.

3. Niños con percentil alto en todo:

Este tipo de niño, “grandote” en general, necesitará una silla que admita hasta 25 kg. con respaldo alto, para que le dure lo máximo posible. Es el tipo de niño que tiene más talla que sus compañeros de su misma edad y se sale de percentiles de forma más o menos proporcionada. Si no coges una silla especialmente grande, seguramente la agotará mucho antes de los cuatro años.

Si te fijas, remarco los percentiles y no la edad porque dependiendo del peso y la altura del niño, va a agotar la silla a una edad u otra. Hay niños de cuatro años que ya no entran por altura en ninguna silla a contramarcha y niños de siete que todavía las pueden usar. La edad no es el factor determinante en la durabilidad, aunque, como veremos más adelante, la tendremos que tener en cuenta en otros aspectos, como el reclinado.

Por ello, te aconsejo que no te centres en si la silla es un grupo 0/1 o 1/2 a la hora de calcular cuánto tiempo te durará, porque todo va a depender del peso máximo admitido por la silla y de la altura de su respaldo. No te quedes con la edad ideal que marcan las especificaciones y no hagas correlaciones tipo “18 kg. son cuatro años”, porque no tiene por qué ser así. Algunas sillas de 18 kg. se quedan cortas de respaldo alrededor de los dos años y medio. Fíjate mejor en los percentiles de tu peque.

LA ADAPTACIÓN AL NIÑO Y AL COCHE

Una vez hayas elegido una silla que podría ser adecuada para tu hijo peso y altura hay que tener en cuenta cómo se adapta al niño y al coche.

Un niño muy pequeño necesitará un reclinado amplio para proteger bien su cabecita y que no se caiga hacia delante cuando se queda dormido, por lo que tendremos que buscar un grupo 0/1 con un reclinado suficiente. Sin embargo si el niño es mayor, podríamos optar por una silla que tenga menor reclinado. Por eso, a la hora de evaluar si una silla es adecuada en este aspecto no miraremos sólo sus percentiles sino, sobre todo, su edad.

En el reclinado de las sillas también influye un factor importante, el ángulo de inclinación que tenga la banqueta de nuestro coche. Cuanto más recta sea mayor será el reclinado de la silla y viceversa, si el coche es deportivo el asiento tiende a ir inclinado por lo que la silla quedará más recta y perderá parte del reclinado que ofrezca.

Si varias sillas encajan con todo lo anterior, no olvides sentar al peque. ¿Parece cómodo? ¿El cabezal se le ajusta bien? A veces una silla no les gusta y en otra están radiantes. Observa a tu hijo y trastea con la silla, abrocha y suelta los arneses como si estuvieras sentándolo de verdad para arrancar el coche y cuál os resulta cómoda a ambos.

En cuanto al coche, comprueba que permite la instalación (que puedas poner isofix, un low tether…) y ten en cuenta el tamaño de la silla y lo que supone en tu vehículo a la hora de instalarla (por ejemplo, que inutilice el asiento del copiloto), sobre todo si no es la única silla que llevas en los asientos traseros y, además de elegir bien la nueva, tienes que hacer un tetris con la (o las) que ya llevas.

QUÉ USO LE VAS A DAR

Además de lo anterior, conviene hacerse otras preguntas:

¿Va a ir en el mismo coche siempre?

Si vas a usarla también en un segundo coche, comprueba primero que también se adapta bien a él. Es posible que en un monovolumen entre perfecta, pero en un pequeño tres puertas inutilice el asiento del copiloto, o que el reclinado sea diferente en ambos coches, según sus banquetas.

¿Vas a cambiarla de coche con frecuencia?

Si sólo vas a cambiar la silla de coche en un caso puntual (para llevar el coche habitual al taller, para hacer un viaje largo en verano con el coche grande…) es probable que la instalación no te preocupe demasiado.

Pero si tienes previsto cambiar la silla de coche varias veces por semana en función de vuestras circunstancias, será mejor que elijas una silla de fácil instalación  y con la que tengamos la seguridad de que ha quedado correctamente instalada. Quizá en este caso sea mejor una silla con isofix que otra de instalación más compleja.

Hay algunas sillas que permiten la posibilidad de adquirir dos bases y cambiar de un coche a otro sólo la silla en sí, sin tener que tocar la instalación (la base queda instalada y fija siempre, y quitas y pones la silla sobre ella con un sistema tipo isofix, en un momento).

¿Es para uso regular o esporádico?

¿Va a ser tu silla de batalla, con varios viajes diarios, o la silla de los abuelos, para cuando va en su coche un par de veces al mes? Este dato puede ayudarte a valorar si merece la pena invertir en confort además de en seguridad o apostar por modelos low cost más básicos.

¿QUÉ MÁS DEBES TENER EN CUENTA?

Puedes hacer un primer rastreo para ubicarte un poco en los modelos que permiten posición a contramarcha después de los 13 kg.  y ver cuáles te parece que podrían ser un punto de partida para preguntar pero, después, te recomiendo que acudas a una tienda especializada que pueda asesorarte.

Como has visto, la lista de puntos a tener en cuenta es muy completa. Algunos aspectos puedes valorarlos por tu cuenta a nivel “teórico”, leyendo datos de alturas de respaldo y pesos admitidos y cuadrándolos con los percentiles de tu peque pero, otros, tendrás que probarlos en la práctica. No hay otra forma de valorar si una determinada silla se adapta bien a tu hijo y a tu coche que verlo in situ, sentar al niño en varias sillas y probar las elegidas dentro del coche (un servicio que deberían ofrecerte, no te lleves una silla sin probarla en tu coche y con tu hijo).

Es por esto por lo que comprar online este tipo de productos no es muy aconsejable: no te permiten este tipo de pruebas de selección y no te instalan la silla correctamente por primera vez (de nuevo, un servicio que una tienda física a contramarcha debería ofrecerte, para que te la lleves bien instalada de entrada y te enseñen cómo hacerlo tú mismo si debes cambiarla en algún momento de vehículo, o te ofrezcan la posibilidad de un servicio de atención posventa para reinstalaciones).

Tampoco sirve de mucho preguntar a otros padres si están contentos con sus sillas. Es posible que lo estén, y la silla que llevan sea la perfecta para su hijo, pero no para el tuyo. Si quieres hacer un sondeo entre conocidos para valorar la calidad de una silla, adelante, pero busca siempre la silla que se adapte a tu caso particular.

Y, una vez la tengas, ¡no olvides mantener la seguridad al sentar al peque! En otro post hablamos de ello.

¿Y tú? ¿Cómo elegiste tu silla? Cuéntamelo, te espero en comentarios 🙂

¿Te ha resultado útil? Puede que a tus amigos también… ¡comparte!

 

 

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6 comments

  1. rosi says:

    Hola me gustaria me aconsejaseis en las marcas cual le compro??
    mide 76 cm, pesa diez kilos y tiene 13 meses, percentil alto en altura…..Cual le comprooo??

  2. Silvia says:

    Ay, no sé si elegimos bien nuestra silla. Primer caso, percentil alto de altura y peso bajo. Y uso principal en un solo coche. Tenemos la Besafe izi kid 2 porque aunque la izi plus era para más altura, peso y más segura, no nos atrevimos con el tema de los cinturones si teníamos que cambiarla al otro coche. Y porque ocupaba más y nos anulaba asiento de copiloto. No creo que llegue a los 4 años. Ahora 21 meses y casi 90 cm…

  3. Xania says:

    como siempre una entrada de lo más útil… y como siempre llego tarde!! ayyy si te hubiese conocido hace un par de años, la de quebraderos de cabeza que me habría ahorrado con todo jajajajaja. Desde luego hay que hacer un máster para elegir la silla adecuada, pero con esta súper guía sé de muchos que van a ahorrarse una buena dosis de estrés (ahora mismo lo paso a mis amigos en proceso de ser padres o elegir silla jejeje) muchas gracias!!!

    • Carita says:

      Hola Xania! Si te sirve de consuelo, yo todo esto lo aprendí de la forma más frecuente: cuando ya no me hacía falta y ya tenía las mías 😀 Un abrazo!

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