Axkid Minikid 2018 ¿En qué mejora la anterior?

Foto: ©Unamamadeotroplaneta

Cuando agotamos el grupo 0+ y fuimos a por una nueva silla a contramarcha, tenía la Axkid en mente pero a la peque le faltaba un pelín de altura y no nos valía todavía, así que nos llevamos una Kiss. Durante muchos meses estuve muy contenta con ella, después nos empezó a dar guerra, pero siempre me quedé con las ganas de haber podido pillar la Minikid. El sistema de ajuste de su cabezal llegó a ser un antojo de los gordos. Dos años y medio después tengo la suerte de poder probar la nueva Minikid 2018. No sólo pruebo una de las sillas que más me gusta sino que, encima, lo hago con la versión mejorada. Todo un privilegio y una responsabilidad. Hoy os cuento estas mejoras y mis impresiones tras haber trasteado con ella estos días.

Rango de uso

Uno de los puntos flojos de la Minikid era, precisamente, el que hizo que yo no me la comprase en su momento: el tiempo que había que esperar para poder usarla. No sólo era obligado alcanzar los 9 kilos de peso por su homologación como grupo I-II sino que también era preciso que, por altura, el peque llegase bien a la altura del arnés (muy importante porque, viajando a contramarcha, el arnés siempre debe salir a ras o por debajo del hombro, NUNCA por encima).

Eso hacía que mucha gente que se la quería comprar tuviera que optar por otras alternativas porque necesitaba silla para ya y aún le faltaba peso o altura o, más peligroso, que la usase antes de tiempo. He visto a muchos padres y madres recomendar la Minikid alegremente porque a ellos les iba genial con sus hijos de 18 meses (cosa que no dudo) pero para… bebés de seis meses. O de seis kilos.

Resumiendo: era algo mejorable. ¿Lo mejora la Minikid 2018? SÍ.

Al estar homologada por peso desde los 0 kilos, no nos condicionamos por esos 9 kilos que, dependiendo los percentiles del niño, se pueden cumplir en edades muy dispares. Además, Axkid ha mejorado ligeramente el diseño de la silla de forma que los bebés de corta edad puedan viajar en ella cómodos y seguros. Mejora el reclinado (más adelante hablamos de eso), se incorpora un reductor con el que se alcanza antes arnés y cabezal y se rediseña este último: más alto y ancho, más acolchado, con mayor ángulo en las aletas laterales para que recoja y proteja mejor las cabecitas más chiquitinas y con más material de absorción.

Minikid antigua (izquierda) y Minikid 2018 (derecha)

La homologación (de 0 a 25 kilos), no obstante, ha generado muchas dudas. Muchas personas se han preguntado: entonces ¿se puede usar desde el nacimiento? NO. No se puede usar desde el primer día. Aunque no tengamos ya el condicionamiento del peso, quedan dos factores importantísimos:

  1. Alcanzar la altura del arnés: aunque se llega antes que con la antigua Minikid, hay que llegar.
  2. Esperar a que el bebé pueda mantenerse sentado por sí solo como mínimo: aunque aumenta el reclinado, sigue siendo insuficiente para un recién nacido, sin fuerza ni maduración suficientes para sostenerse sin consecuencias negativas para su espalda y desarrollo.

Así que, repito, desde el nacimiento NO, pero adelantamos su uso unas semanas o unos meses, dependiendo del peque.

Y… ¿hasta cuándo puede usarse? Bien, lo primero, ha habido algunas dudas sobre si da menos altura que la Minikid antigua pero ambas tienen la misma altura trasera: 92 cm. Lo que sí se reduce es la altura del pie trasero, de 8 a 5 cm, que es lo que permite que recline más ahora. Pero la altura trasera se mantiene (he visto fotos y medidas del chasis de ambas). Así que puede usarse igual que la Minikid antigua en este aspecto, por peso hasta los 25 kilos y por altura 125 centímetros lo que nos lleva aproximadamente hasta los 6 años (como referencia, que ya sabéis que lo de los percentiles es un mundo propio y cada peque tendrá un número mágico con su combinación particular de peso/altura/edad). Como novedad, quitando un cojín de espuma extra bajo la funda se pueden ganar unos 2 cm más.

Instalación

Las sillas a contramarcha suelen requerir, además del isofix o el cinturón, patas de apoyo, arcos antivuelco, low-tethers… y todo esto hay que instalarlo bien. Muy importante sobre todo a contramarcha, donde es la silla la que absorbe el impacto, la que se lleva la leña y, por tanto, la que tiene que ir perfectamente sujeta.

Luisfer, de Mimabebés, instalando la silla para dejarla clavada y perfecta

Por eso siempre que comentamos el tema recomiendo que al menos la primera vez la instalen profesionales para garantizar la seguridad y para enseñarte cómo tienes que hacer cada cosa en futuras instalaciones. Si tienes que cambiarla de coche (si es una vez en verano todavía puedes acudir a que te la cambien ellos pero si la cambias de coche cada fin de semana, no es plan) o si tienes cualquier situación imprevista en la que la tengas que instalar tú. Por ejemplo, dejar tu coche en el taller y llevarte uno de sustitución (salvo que lo dejes también esos días en el taller, al niño te lo tienes que seguir llevando en la silla).

A nosotros nos hicieron el favor de mandarnos a Mimabebés y Luisfer, además de dejarla que ni pegada con superglue (impresionante cómo queda de fija, me he quedado loca, parece parte del coche) nos dio una auténtica masterclass. Y me vino genial, la verdad, porque soy de ese tipo de personas que comprueba varias veces si ha cerrado la puerta con llave (vale, estaba cerrada pero… ¿y ahora la cerré?) así que el tema de la instalación me genera cierta ansiedad latente que resumo en: cuanto más fácil, mejor, por favor. 

La Minikid tiene pata de apoyo y dos low-tether (dos correas que se sujetan al suelo del vehículo). Las correas son autotensables y la actualización de 2018 facilita la instalación ya que ahora la pata se instala con un solo click.  

De todas formas, sigo esperando ese día del futuro en que las sillas se autoinstalen diciendo en voz alta “hale, instálate”. Soñar es gratis y entretiene 😀

Reclinado

El reclinado sigue teniendo 5 posiciones pero mejora los grados de reclinación en ellas: 23º, 27º, 31º, 35º y 39º. Algo necesario al bajar la edad mínima de uso. La antigua Minikid andaba casi 10 grados por debajo, así que se nota.

Fuente: Axkid

Añadiendo la cuña extra de Axkid, se pueden alcanzar 47°. Esta inclinación es excesiva para niños del rango de uso de la silla pero puede hacer falta si el asiento del coche tiene un ángulo de inclinación que nos reste grados (hay apps para calcular esto: Compass en Iphone y Clinometer en Android). ¿Por qué digo excesiva? Porque no hay que buscar la máxima inclinación (es más seguro ir recto que reclinado) sino la inclinación perfecta en cada etapa y la necesaria para que al peque no se le caiga hacia delante la cabeza si se duerme.

Punto negativo: no se puede cambiar puesta. Hay que soltar cinturón, cambiar posición y volver a colocar cinturón. Para mí esto es un handicap en comodidad, a ver si en una futura Minikid hay alguna mejora a ese nivel 😉

Protección ante impacto lateral

En un impacto lateral, tanto la silla como el ocupante se desplazan hacia el lado del golpe, en una zona del vehículo en que la protección pasiva es más escasa (la carrocería tiene un margen de deformación que absorbe parte del impacto, cuando es frontal o trasero).

Aunque no es el más frecuente es fácil que, si te arrean en un cruce, las consecuencias sean serias. Además, es en el que menos protección extra ofrece que la silla sea a contramarcha, en comparación con los impactos delantero y trasero. Por eso me ha llamado mucho la atención el innovador sistema ASIP (Axkid Side Protection) que incorpora la Minikid 2018, que Axkid ha desarrollado en colaboración con un reconocido centro de crash test alemán.

Al ponerla en la plaza central no nos hizo falta pero así se colocaría el ASIP

Se trata de una pieza de protección lateral extra que se coloca, bajando una cremallera y encajándola de forma muy simple, en el lado de la silla que vaya a quedar junto a la puerta del vehículo (si la silla va en la posición central del coche, no haría falta ponerla, nosotros no la pusimos) consiguiendo tres cosas:

  1. Alejar al niño de la puerta: cuanto más distancia haya, mayor seguridad.
  2. Acercar la silla, a través de esta pieza, a la puerta: aumentando el tiempo para disipar las fuerzas al actuar antes el ASIP.
  3. Reducir la energía transferida al niño en el impacto: el ASIP está hecho de espuma de poliestireno, el material de absorción que llevan las sillas en su interior, altamente deformable y que absorbe una gran cantidad de energía del choque (para explicarlo de forma fácil, se aplasta evitando que toda esa fuerza llegue al niño). 

Ajuste

Sin duda lo que a mí más me engancha de esta silla, desde mucho antes de sentar a la peque en ella. Que sea la silla la que se ajuste a la niña y no al contrario me parece una pasada. La minikid lleva un característico sistema de reposacabezas y arnés auto-ajustable que actúan sincronizados tensando la misma cinta. 

Fuente: Axkid

Este sistema de ajuste hace que el cabezal se coloque siempre en la posición correcta en cada etapa de crecimiento y los arneses nunca queden sueltos. Lo había leído, lo había visto a amigas, lo sabía… pero hasta que no he sentado a mi hija y la he ajustado perfectamente en DOS segundos no he flipado de verdad con lo bien pensado que está. Como dije en la serie de las sillas más seguras: “Estos suecos, cómo inventan de bien”.

Otras consideraciones

En estética y confort, la Minikid 2018 ofrece algún extra más frente a la antigua Minikid. Viene en seis colores. Aunque nosotros siempre tiramos a neutro. Qué sosos somos. Pero esto es cosa de gusto personal y yo de lo que dura mucho me canso rápido así que las sillas de coche siempre en negro. Para más atrevidos, también hay gris, azul, verde, rojo y rosa.

La sensación de confort me ha gustado, gordita, un acolchado bastante majo (el reductor parece llevar foam) y cuando le preguntamos a la peque si iba cómoda dijo feliz “¡voy comodísima!” No pido más.

Foto: ©Unamamadeotroplaneta

Por lo visto, ahora también es bastante más fácil de desenfundar, dato que está bien conocer pero que espero no tener que usar. Tengo la suerte de tener una hija sumamente práctica que no me la lía nunca con percances típicos de la infancia. Espero que la ley de murphy no cambie eso para poder corroboraros si realmente se desenfunda mejor pero, si ocurriera, actualizo el post 😉

En resumen, la silla sigue siendo MUY buena, en mi opinión personal y las mejoras me parecen interesantes. Creo que, para todos aquellos que la estéis considerando, la Minikid 2018 está muy bien.

¿Conocíais la Minikid 2018? ¿Qué os parece esta actualización? ¿Os quedáis con alguna duda?

Si os parece útil… ¡no olvidéis compartir! 🙂

 

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4 comments

    • Carita says:

      Hola Irene! Pues al principio super bien pero en cuanto quitamos el reductor la peque empezó a quejarse de que iba incómoda y le dolía la espalda. Protestas, llantos… fatal, era una tortura subirnos al coche más de diez minutos. Vimos que se marcaba mucho la estructura y tuvimos que ingeniarnos una forma de acolchar un poco el respaldo. A nivel de confort y acabados quedamos muy descontentos. Del resto no tengo queja pero guerra, nos dio 🙂

      • Irene says:

        Vaya, pues una pena que no fuera comoda la peque. Nosotros hemos quitado el reductor y no nos ha pasado eso. Tenemos 2 kiss, una en cada coche.
        Me ha gustado mucho tu post. Voy mirando nuevas sillas por si en un futuro necesitamos otra si nos animamos con otro peque.
        Un saludo!

        • Carita says:

          Hola Irene! Sí, tengo amigas que tienen la Kiss y no han tenido ningún problema. Pero en nuestro caso ya te digo que fue una época de pasarlo mal los tres y no querer ni coger el coche. Ahora con el acolchado casero ya mejor pero en nuestro caso personal y particular, visto lo sucedido, no la volvería a coger. Me alegro mucho de que te haya gustado el post. Tengo una serie con revisión de varias sillas (pero sin prueba, sólo la info) que igual te ayuda también:las sillas más seguras. Un abrazo

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