¿Te planteas un Destete Nocturno?

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Foto: Pixabay

Por fin encuentro tiempo, calma y concentración para poder adentrarme en este tema como lo quiero hacer, con orden y detalle. Un tema que me parece muy importante en el marco de la crianza respetuosa pues sólo se me ocurre, por más que pienso, un motivo por el que una madre quiera hacer un destete nocturno: el agotamiento.

Porque si quieres destetar, destetas y, si quieres seguir con la lactancia, sigues. Es sencillo, cualquier madre sabe si quiere o no dar el pecho, si desea continuar o prefiere cerrar esa etapa. Pero un destete nocturno es un punto intermedio, un destete parcial dirigido por una madre que, en un principio, no desea terminar la lactancia per se. ¿Por qué lo hace, entonces? Para mí es muy fácil responder a esa pregunta con pleno conocimiento de causa: porque esa madre necesita dormir. Y eso supone un conflicto de intereses con necesidades enfrentadas porque, si el peque no necesitase a algún nivel esas tomas, no las haría. Por tanto, supone anteponer, como madre, una necesidad propia a una necesidad de tu hijo.

Y eso cuesta mucho decidirlo.

Si sigues una crianza respetuosa, te resistirás a forzar pasos que no se den naturalmente. Hay algunos, no obstante, que necesitarás dar. Por tu salud, por tu bienestar y el de tu familia. Pero, primero, debes plantearte una pregunta determinante.

 

¿Por qué quieres hacerlo?

 

Sí, sí, ya sé que es una pregunta muy tonta. Porque estás agotada. Porque quieres dormir. Porque te pesa, porque no quieres seguir así. Eso lo sé. Pero no me refiero a eso. No te pregunto tanto por tus causas como por tus expectativas. Y sólo se me ocurren dos:

 

1. Que el peque duerma toda la noche.

Si quieres hacer un destete nocturno para que tu peque duerma del tirón, ojito: mucho cuidado. No tiene por qué suceder. Sé que no es lo que quieres oír, que quieres que te diga lo que te dice todo el mundo: uy, ya verás, tú quítasela y verás qué bien, en tres días te duerme diez horas seguidas. Y yo te lo diría pero es que no es algo asegurado. No hay fórmulas mágicas. Ni universales.

Si el peque está preparado para dar ese paso, ocurrirá. Si no está preparado en absoluto, es posible incluso que ocurra lo contrario y los despertares aumenten. Y si la teta no tenía nada que ver, si no era el motivo por el que despertaba sino la forma más agradable de volver a dormirse, lo más probable es que siga despertando y sólo reemplacéis una rutina por otra. En vez de la teta, te doy la mano. Es bastante más cómodo y te evita enfriarte en invierno pero los despertares siguen ahí.

Hace ya casi cinco meses que Bichito no hace tomas nocturnas y no, no duerme del tirón. Los despertares han mejorado pero, con toda honestidad, no sabría decirte cuánto de esa mejoría viene del destete nocturno y cuánto de su crecimiento en estos meses. Porque el sueño es madurativo, tarde o temprano todos los peques duermen del tirón. Aunque algunos lo hagan más tarde de lo que pensábamos y de lo que podemos resistir. ¿Duerme mejor mi pequeña porque no toma teta? ¿O, simplemente, ha cumplido dos años y vamos entrando en una nueva etapa evolutiva? No sabría decirte.

Por si acaso, no esperes un cambio milagroso. Porque el chasco puede ser monumental.

 

2. Poder dormir TÚ toda la noche.

Bueno, esto ya es otra cosa. Una expectativa que sí depende de ti. Y aquí un destete nocturno sí que puede ayudarte a descansar, a mejorar la situación para ti o, según cómo te encuentres, a revivir.

Porque, si desligamos la teta del dormir, llegamos a un punto clave: ya no eres la única que puede encargarse. Es posible que tu hijo siga despertándose pero tú puedes seguir durmiendo. ¿A que suena a gloria bendita?

Dormir es una necesidad vital. Sé mejor que nadie los efectos de una privación de sueño intensa y prolongada. La he vivido. He pasado MESES despertando hasta once veces por noche, meses durmiendo menos de cuatro horas y nunca seguidas, meses sin hilar más de un ciclo de sueño profundo de dos horas a la semana, con suerte. Sé lo que es hacer todo lo que está en tu mano por tu pequeña y sé lo que es necesitar hacer un cambio por ti.

Si la situación te supera, si la privación de sueño te resiente en exceso, tendrás que buscar la manera de poder descansar. Si esa manera es un destete nocturno, hazlo. Te imagino leyendo estas líneas y sintiéndote como yo, cuando me lo planteaba: con dudas, con resistencia, pensando “bueno, igual puedo aguantar un poquito más”. Nadie mejor que tú para valorar tu situación. El mejor consejo que puedo darte es: haz lo que necesites.

 

Algunas cosas importantes a tener en cuenta

 

1. No hagas un destete nocturno antes del año

Hasta esa edad, el alimento mayoritario es la leche y los despertares nocturnos pueden responder a una necesidad de alimento. Algunos peques, contrariamente a la creencia popular, necesitan tomas nocturnas. Si no quieres darle el pecho, dale leche en un biberón o vasito de aprendizaje. Si necesitas descansar varias horas seguidas, túrnate con tu pareja.

1. No sientas culpa

Es una decisión que estás tomando tú, y está bien. Necesitas priorizarte en este punto y estás decidida a dar el paso y provocar un cambio que, de forma natural, aún no se ha producido por sí solo. Acepta tus motivos, acepta que necesitas descansar mejor y que vas a buscar otro camino. Acepta que no es una decisión que esté tomando tu pequeño. Date permiso para mirar por tu bienestar y libérate de culpas. Sé sincera contigo misma e, interiormente, con tu hijo. Es la mejor forma de respetarle.

2. Ten confianza

Se trata de un paso que vais a dar juntos. Confía en que todos vais a adaptaros al cambio, como con todos los demás. Sólo necesitaréis un proceso de adaptación a la nueva rutina.

Confía también en que este paso no tiene por qué suponer un destete definitivo. Bichito sigue con la teti al despertar y antes de dormir. He notado una bajada en la producción, sí, pero la lactancia sigue funcionando maravillosamente.

3. Compensa

Le estás quitando algo que hasta ahora tenía, algo que es importante. El pecho, además de alimento, es consuelo, vínculo, amor y seguridad. Por ello, si se lo niegas, compénsaselo de alguna otra forma. Más abrazos, más contacto, más atención.

No se trata de “sobornarle”, sino de hacerle llegar un mensaje muy importante: que estás ahí como siempre, aunque ahora las cosas funcionen de otra forma. Que sigue teniendo a mamá, la misma seguridad, el mismo amor. Así que, hasta que os hayáis adaptado a la nueva rutina, dale un extra de cariño. Lo necesitará. Seguramente lo necesitaréis los dos.

4. Observa a tu hijo

Es el mejor indicador. Si notas cambios en su comportamiento durante el día, si no te convence cómo le ves, si te parece que no se está adaptando, si sientes que sufre, haz una pausa para reflexionar. No hay ninguna prisa, no hay un camino marcado paso a paso que debas seguir. Puedes ir más lenta, puedes cambiar de opinión en mitad del proceso, puedes parar, pensarlo y volver a comenzar a otro ritmo. No pasa nada.

No hagas nada que vaya en contra de tu instinto. Escúchate y escucha a tu hijo hasta que encuentres una forma de avanzar en la que ambos estéis bien.

Tal vez ya hayas tenido en cuenta todo esto y, simplemente, no tengas muy claro cómo actuar para conseguir un destete nocturno de forma respetuosa. ¿Qué pasos doy, cómo lo hago?. En el próximo post lo vemos.

¿Y tú? ¿Te estás planteando el destete nocturno? ¿Necesitas descansar pero te resistes porque no quieres ir contra el bienestar de tu hijo? ¿O lo hiciste y quieres compartir cómo te fue? Únete a nuestra comunidad y deja tu comentario 🙂

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This entry was posted in Crianza.

One comment

  1. Esther says:

    Carita, me he sentido totalmente identificada con tu artículo. Si tú no estás bien, no podrás estar al 100% para cuidar a tu hijo y hay momentos en los que tienes que elegir, aún sabiendo que puede no ser lo mejor para él.
    Pero parece que cuando piensas en ti misma ya eres una mala madre, y nada más lejos de la realidad. También tienes que pensar en ti misma por el bienestar de tu hijo.
    Nadie tiene la verdad absoluta ni el manual de perfecta madre. Hay madres, hijos y circunstancias, y en base a eso se construye el día a día.
    Enhorabuena guapa.

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