Cómo hacer polos de fruta saludables

Polos caseros de frutas

Fuente: Pixabay

En casa cuidamos bastante la alimentación. No hacemos nada del otro mundo ni somos perfectos, para nada. Muchas veces repetimos comidas, no nos preocupamos demasiado a la hora de equilibrar nutrientes en los platos y en ver qué comimos para ver qué deberíamos cenar (o no nos da la vida) y, estoy segura, somos bastante menos organizados que otras familias con peques a la hora de comer. Pero sí cuidamos lo que entra en casa: alimentos.

Tenemos alerta de “alto el paso” a precocinados, ultraprocesados e hiperpalatales salvo contadísimas excepciones que puedo enumerar con los dedos de una mano. Y cuidamos mucho, especialmente, el tema del azúcar. Así que en verano tenemos un problema porque en agosto, a cuarenta grados, apetece un helado con toda el alma. Y, si no meto helados procesados en casa, ¿qué hago?

Pues hacerlos caseros y, además, saludables.

Dos consejos para que tus polos sean saludables

Hacer polos caseros es fácil, rápido, no requiere cacharrería y se pueden hacer todas las combinaciones que queramos.  Ahora bien, en el momento en el que le empecemos a añadir azúcar o bases con añadidos (leche condensada, natas edulcoradas, yogures azucarados…) nos cargamos el plan. ¿Cómo hacerlos, además de ricos, saludables?

Endulza con plátano

Así de sencillo. Si ves una receta y pone azúcar (o cualquier otro endulzante o edulcorante), cámbialo por plátano. Además de utilizarse habitualmente para endulzar como alternativa natural (pero natural de verdad), el plátano ofrece textura.

Añade medio plátano a la mezcla de frutas que elijas y olvídate de todo.

No los uses para sustituir la fruta

No sustituyas la fruta comida y masticada por polos. Aunque no le hayas añadido nada artificial, la fruta batida y exprimida pierde gran parte de su fibra y los nutrientes de apoyo que ayudarían a digerir y metabolizar sus azúcares naturales de forma que, en vez de liberarse progresivamente en nuestro organismo gracias al proceso de masticación, deglución y digestión, se degradan más rápidamente a azúcares simples generando picos de glucosa más altos en sangre.

Traducción: no es lo mismo la fruta entera que la fruta en zumos así que, como para hacer polos tenemos que batir o exprimir fruta primero, no es lo mismo la fruta entera que la fruta en polos. Puedes abrir mucho más la mano con los polos caseros que con otro tipo de helados pero no sustituyas la fruta por ellos en verano.

Tipos de polos que puedes hacer

Esto es lo mejor de todo: el límite está en tu imaginación y tu creatividad. Puedes hacer:

Polos de agua o polos cremosos

Dependiendo de si haces tu mezcla de frutas batiendo sólo con agua o si la haces con leche o yogur (que sea natural, ojo, que si no nos volvemos a cargar el plan inicial, los yogures azucarados y de sabores llevan cantidades altísimas de azúcar).

Polos de una sola fruta o combinados

De fresa, de naranja y mango, de frutas del bosque y yogur, de kiwi y piña… Te dejo algunas combinaciones para que bichees y te inspires. Recuerda añadir el plátano para endulzar 😉

Polos de un solo color o multicolores

  • Si los quieres de un solo color, haz una mezcla homogénea y llena el polo con ella.
  • Si los quieres a rayas, prepara distintas mezclas y añade capa a capa, congelando 3 horas entre una y otra para que los colores no se mezclen. Por ejemplo, la primera capa verde (alguna mezcla con kiwi), la segunda roja (con cereza), la tercera naranja (con mango)…
  • Si los quieres marmolados, prepara distintas mezclas y añade capa a capa metiendo rápidamente a congelar. De esta forma las capas se empezarán a mezclar unas con otras y tendrás un polo con un dibujo abstracto de muchos colores.

Truquis al hacer tus polos caseros

  • Invierte un poquito en los moldes. Teniendo en cuenta que todos son baratos, elige uno cómodo a la hora de desmoldar y que cierre bien para que los polos no absorban olores del congelador (o te puede acabar saliendo un rico polo de fresa y mango al aroma de merluza). Los hay también super originales y divertidos.
  • Deja los polos en el congelador mínimo tres horas si son de agua y cinco horas si son cremosos.
  • Si te cuesta extraer el polo, pon el molde unos segundos bajo el grifo con agua caliente o templada para que se despegue mejor.

❤ ¿Tienes un bebé y le das el pecho? Sácate un poco de leche y hazle un polo de leche materna. Más dulce, saludable y natural no hay nada y van super bien cuando están saliendo los dientes.

Y, sobre todo, disfrútalos mucho que un heladito en verano sienta que da gusto.

¿Habías hecho alguna vez polos caseros? ¿Qué te parece la idea? ¿Te animas este verano? ¡Cuéntamelo!

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