Lactancia materna prolongada: ¿Hay que esconderse?

lactancia materna prolongada, ¿hay que esconderse?

Foto: Pixabay

Este es un tema sobre el que llevo tiempo queriendo sentarme a reflexionar. Siempre se habla de la censura moral que sufren aquellas madres que deciden dar biberón en vez de teta, bien porque así lo eligen, bien porque su lactancia fracasa por falta de apoyo, ayuda e información. Es cierto que existe cierta presión hoy día en ese sentido, que corre paralela al re-descubrimiento de los incalculables beneficios de la lactancia materna para el bebé e incluso para la madre. Algún día hablaré de ello, y también de los falsos mitos que pueden mandarte la lactancia al traste a poco que te descuides. Pero hoy quiero hablar del otro lado del espejo. De las madres que, como yo, deciden que quieren seguir con la lactancia más allá de los seis meses, más allá del año. Hasta donde sientan que quieren hacerlo. ¿Qué presión social reciben esas madres? Bueno, muchísima.

Durante los veintitrés meses que llevo dando el pecho a mi hija he oído de todo. Me han lanzado miradas discretas, indiscretas, escandalizadas e incluso reprobadoras. Me han hecho sentir insultada. Me han cuestionado, me han aconsejado, me han preguntado si me parece normal lo que estoy haciendo, me han PEDIDO que pare ya. ¿Por qué? ¿A quién le importa lo que haga con la teta? Es MI teta. Asunto mío y de Bichito, que somos las dos partes implicadas en este vínculo íntimo y natural.

La lactancia materna es algo natural, pero no se ve natural. Me dirás, ¡eso no es cierto! ¡Pues claro que se ve natural! ¿Qué hay más tierno que una mamá amamantando a su bebé? Y tienes razón. Con un bebé. Con un recién nacido, con un pequeñín de tres meses que comienza a sonreír y decir ajo, o uno de seis meses que juega sentado con su sonajero de bolitas de colores, embelesado. Pero, ¿qué pasa si ese bebé ya no parece tan pequeño e indefenso? Si ya comienza a dar sus primeros pasos. Si empieza a hablar. Si sigue creciendo y se tira solo por un tobogán. ¿Qué pasa cuando el bebé se vuelve “demasiado grande”?

Si decides continuar con la lactancia más allá de los siete u ocho meses, descubrirás por ti misma lo que pasa en esa situación. Hasta el año, las miradas serán principalmente de extrañeza. Es poco común todavía amamantar más allá de los primeros meses. El coctel molotov de modernidad y desinformación y una baja maternal absolutamente insuficiente hacen que pocas mamás alcancen los seis meses de lactancia con sus bebés. Hay que incorporarse al trabajo y la cosa se pone cuesta arriba. Encima, empiezan a decirte que tu leche ya no alimenta. ¿Por qué no das algún biberón? Libérate, mujer, no vas a estar toda la vida con la teta fuera como las vacas. Y la mayoría renuncia.

No hablo aquí de las madres que ELIGEN dejar la lactancia. Sino de las que querrían seguir pero se ven sobrepasadas por la presión para que paren, por las dificultades que encuentran por el camino. Las que te dicen con pena cuánto tiempo le dieron el pecho a sus hijos, porque hubieran querido seguir de haber encontrado la manera. De haber encontrado alguien que las apoyase para hacerlo.

Pero si decides continuar más allá del año y tu peque empieza a caminar y a hablar, la extrañeza se transformará en disgusto. Si das el pecho en público, notarás que la gente se siente incómoda. Desviarán la mirada pero no sentirás que lo hacen por respeto, sino por pudor. Esa fue la razón por la que dejé de dar el pecho en público a Bichito poco después del verano pasado. No quería sentirme intranquila ni avergonzada. No quería saberme enjuiciada e incomprendida. No quería que nadie entrase en ese momento sagrado entre las dos para desaprobarlo.

Cuando tenía veintidós meses tuvimos que pasar varias horas de pruebas en el hospital descartando una infección de orina. Se nos pasó la hora de comer, Bichito se encontraba mal. Me saqué la teta sin dudar. Me daba igual lo que pensara nadie. Pero ya no me siento cómoda en otras circunstancias, como antes. Y me entristece. Es una pena que tengamos que escondernos. Que prefiramos callar y no decirle a nadie que seguimos amamantando. Que si tu peque tiene dos años la gente vea normal que tome coca-cola y obsceno que tome teta. Lo primero es perjudicial. Lo segundo es natural. ¿Cómo es posible? Y, sin embargo, puedes hacer la prueba. Contar el número de miradas turbadas que recibes en ambas situaciones. ¿Qué crees que llamará más la atención?

Yo defiendo el derecho de cada madre a dar el pecho lo que quiera darlo. Soy firme defensora de la lactancia materna pero jamás me leerás decirle a nadie que DEBE hacerlo, que debe seguir. Yo no conozco las circunstancias de cada cual, ni el por qué de sus decisiones. Me ofrezco a ayudar y asesorar ante cualquier duda relacionada con la lactancia y a dar ese apoyo tan necesario en muchas ocasiones pero nunca llegaré más lejos. Creo que nadie tiene derecho a decidir sobre el cuerpo y la maternidad ajenos.

De la misma forma, nadie debería pedirte que dejes de amamantar. Nadie debería empujarte a ello. Nadie debería presuponer que te vas a “liberar” cuando dejes la teta. ¿Y si no sientes necesidad de liberarte porque no te sientes atada? ¿Y si valoras ese vínculo maravilloso que va a durar muy poco, y no quieres acortarlo? ¿Y si quieres respetar tu ritmo y el de tu hijo a la hora de decidir cuándo dais ese paso? ¿Y si la lactancia es una de las experiencias más maravillosas, intensas y plenas que has tenido en tu vida?

No debemos dejar que la presión social nos afecte. Ni cuando decidamos parar ni cuando elijamos seguir. Debemos empoderarnos. Amamantar el tiempo que sintamos que queremos hacerlo, disfrutar nuestra lactancia, decidir libremente cómo queremos actuar en nuestra maternidad. Aprovechar esa conexión incomparable todo el tiempo que deseemos. Y que el mundo se quede fuera, donde debe estar.

¿Y tú? ¿Cómo llevas tu lactancia? ¿También has sentido deseos de esconderte? Únete a nuestra comunidad y deja tu comentario 🙂

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14 comments

  1. Encarni says:

    Me siento completamente identificada… Mi niña tiene 21 meses y esta enganchada a su teta… Come fatal! Y se que por lo menos tiene algo de alimento fijo cuando no come nada! Porque a la teta nunca le dice que no… Todos me juzgan y me dicen que ya esta bien, menos mi abuelo, que dice que en su época tomaban teta hasta los 3 años mínimo. Y ya da hasta vergüenza darle de mamar en público, te miran raro, raro…
    La verdad mi hija hace los 2 años en julio y quiero quitarsela ya, no se como hacerlo, porque no estoy preparada… Y ella creo que tampoco! Pero tambien es por probar a ver si come mejor. Si alguien pudiera poner un post de como hacerlo… Porque la verdad es que estoy perdida, no se como hacerlo, porque sino le doy se pone como las locas!! Gracias

    • Carita says:

      Hola Encarni! Gracias por compartir tu experiencia. Mi consejo es que, si decides ir destetando, lo hagas de forma respetuosa, sin prisas, sin presiones, y sobre todo que lo hagas porque estás preparada y es lo que realmente deseas. Si lo necesitas o es lo que quieres, hazlo, es tu lactancia. Si no quieres hacerlo en realidad, no te presiones por los juicios externos. Respecto al comer, personalmente no puedo decirte nada porque Bichito siempre ha comido muy bien y desde el año la teta ha sido complemento más que alimento y ahora más vínculo que otra cosa, pero conozco una mami que estaba en tu misma situación, peque de dos años que sólo tomaba teta, prácticamente, como alimento. ¿Has probado a consultar a alguna asesora de BLW por ejemplo? Un abrazo!

  2. Nerea says:

    Hola! Acabo de leer el post..me identifico totalmente contigo…ya es muy mayor…¿Y hasta cuando le vas a dar?(¡hasta que me salga a mi de los ovarios!y los que más insisten y preguntan son la gente de tu entorno…estoy embarazada y tengo una niña de casi 3 años .Y sigo con la lactancia .y la gente…¡me da igual! Como para quitarle su teta ,con lo que le (nos )gusta.Es algo único y exclusivo que tenemos las madres,mujeres ..hay que aprovechar y disfrutar de ello.y pienso seguir con la lactancia con los dos, hasta que los 3 queramos.amen

    • Carita says:

      Hola Nerea! Gracias por compartir tu experiencia. Si peque/peques y mamá lo tienen claro, está claro quiénes deciden 🙂 Me ha gustado mucho tu acotación en paréntesis. No sólo le aporta algo al peque, en mi caso también me lo aporta a mí. Yo disfruto mi lactancia. Un abrazo!

  3. Sandra says:

    Ánimo a todas! A mi ahora me da algo de apuro a veces porq en determinadas circunstancias de disgusto me dice teta teta teta 🙂 ya sea en casa o en la playa. Tiene 22 meses. Se la doy generalmente salvo q sea q nos vamos a ir o algo así. Pero reconozco q si q pienso q tendrán en mente los demás… A veces me importa mas a veces menos. Luego pienso si no tomase teta q haría mi hija en esta situación además de llorar y querer q la cojan… Creo q si tomase chupete lo pediría. Y si no lo tomase como es el caso no habría nada q la consolase tan rápido como la teta. Así q pienso q hago lo mejor para todos. Para ella porq se siente segura y querida, para mi porq se q le doy lo mejor y para los demás q seguro q si estuviese llorando o montando un numero durante media hora tb tendría algo q decir o desaprobar…

    • Carita says:

      Ay, ¡este vivir pendientes de las miradas y juicios de los demás! No hay forma de evitar (o al menos yo no la encuentro) que la gente piense y desapruebe con sus propias conclusiones todo el tiempo. Si no fuera la teta, sería otra cosa, como bien dices. Lo triste es que lo de la teta sea porque hemos perdido tanto el contacto con lo natural que parece más raro actuar como las mamíferas que somos que dar biberones o chupetes. Cuando comentas algo, generalmente todos se lanzan a defender que no pasa nada por dar biberón, que el chupete es útil. Sin darse cuenta de que tanto uno como otro están mucho más aceptados socialmente que dar teta a partir de los primeros meses y que las más atacadas son las madres lactantes que continúan más tiempo del “normal”. Sigue tu instinto como lo estás haciendo y muchas felicidades por vuestra lactancia exitosa y feliz!

  4. TheSpanishFamily says:

    Si, esta historia me suena. Mi niño tiene 13 meses y sigue con pecho a demanda y ya he escuchado miles de veces que si es muy mayor para la teta, que si ya no le alimenta y deberia darle biberón, que lo que tiene es vicio, que voy a causarle un trauma (si, esta es muy buena…). es duro, pero es mejor pasar del tema.

    • Carita says:

      Gracias por tu comentario 🙂 Me entristece pero no me sorprende que con un bebé de SÓLO 13 meses te digan cosas así. Todavía hay mucho camino por delante hasta que la lactancia se vea como algo natural (que es lo que es) más allá de los primeros meses. Te felicito! Un abrazo

  5. unamamimas says:

    Tengo 2 pequeñines de 3 y 1 año. Cuando el mayor tenía 15 meses quedé embarazada del segundo, y seguía dándole el pecho unas tres veces al día y alguna toma sí se despertaba a media noche. Pregunté a mi matrona, al ginecologo, al endocrino (a este último porque tuve un problemita de tiroides durante el embarazo de mi segundo hijo) y todos estos profesionales me dijeron q no había ningún problema en continuar con la lactancia durante o después del embarazo, sí yo me sentía bien la lactancia en tamden existe y no está contraindicada. Sólo debía tener en cuenta una cosa, cuando naciera el hermanito él tendría prioridad como es lógico.
    Cuando quedé embarazada del primero, tenía ilusión en poder darle el pecho, e incluso pensé en q sí no lo conseguía pues no pasaba nada. Nunca me puse un limite en dar el pecho, ni tampoco q lo iba a dar durante todo este tiempo, he ido siguiendo las recomendaciones de los especialistas sobre la alimentación de mis niños; Lactancia exclusiva hasta los 6 meses, después incluimos cereales, frutas y verduras, después carne, pescado, legumbres, huevo… Mis hijos han comido muy bien y con facilidad, nunca he sustituido una comida por el pecho, ha sido más bien un añadido. He sido su “vasito” de leche al acostarse o el de agua al levantarse. Sigo con la lactancia en tamden en la intimidad de mi casa, porque es ilógico, pero me pasó lo mismo q a muchas. Al segundo mes tuve q oír q la teta de ahora no es como la de nuestra abuelas, y q debía darle biberon. A partir del año empecé a notar q algunas personas les parecía raro, no os cuento cuando quedé embarazada de nuevo…y debe ser q no tengo suficiente personalidad, pero decidí dejar de contar q seguía amamantando a mis niños y todos tan contentos. No sé cuanto tiempo más estaré, sí serán ellos quién decidan destetarse o seré yo, pero tengo claro q esto será un período muy corto en la larga vida q deseo para de mis hijos. Quiero comentar también q para mi son todo beneficios, q nunca me ha supuesto un agobio dar el pecho, incluso en los momentos de las famosas crisis de lactancia, q por cierto he vivido con mis dos hijos alrededor del cuarto mes. Tampoco he notado q mis hijos tengan algún trastorno de apego hacia mi o de exceso de dependencia. Quieren estar tanto conmigo como con su padre, y eso q el no tiene tetilla ;). Sé q no ayudo mucho a la normalización de está situación manteniendolo en intimidad, pero así me siento mejor, aunque me encantaria q se viera como algo natural.

    • Carita says:

      ¡Gracias por tu comentario! Estoy totalmente de acuerdo con tu lectura, esto será un período muy corto en el total de la vida de nuestros hijos. Por ello hay que disfrutarlo todo el tiempo que dure. Yo sí cuento que sigo amamantando, me sale espontáneamente cuando viene a cuento, pero soy cada vez más discreta y sí he dejado de hacerlo en público salvo que sea una situación excepcional en la que primer el bienestar de mi peque. Tampoco sé quién marcará el destete ni cuando exactamente pero hace tiempo que dejó de preocuparme… Seguramente con el tiempo se verá más natural. Por el momento, disfruta ese vínculo y esa lactancia exitosa, aunque sea en intimidad. Un abrazo!

  6. babymadeinspain says:

    A mí me da absolutamente igual todo. Sabes que mi niño está a punto de cumplir los 2 años y seguimos con la lactancia materna a demanda y, cuando es a demanda es donde pille. A mí antes también me parecía raro y hasta “anti estético” ver a un niño que corría ir a por la teta de la madre, pero ahora eso lo vivo en mis carnes y, aparte de hacerlo porque quiero y lo veo natural, me gusta hacerlo para que la gente empiece a dejar de verlo como algo extraño. Me da igual que me miren, hoy soy yo, mañana otra y poco a poco la gente no se extrañará tanto y hasta lo verán lo más normal del mundo. Si nos escondemos, es como si nosotras mismas lo viéramos mal, es como darles la razón. Nadie se esconde para darle un biberón a un niño, aunque tenga 3 años. Que la gente vea que la lactancia materna es posible y que la leche no se te va.

    • Carita says:

      ¡Gracias por tu comentario! Es fantástico que no te afecte la presión externa, me alegro mucho de que tu peque y tú llevéis una lactancia tan exitosa. En mi caso, mi decisión de “esconderme” no es porque me avergüence sino porque para mí es un momento sagrado y prefiero vivirlo sin que me lo “ensucien” circunstancias externas.

  7. Moni mamá says:

    Un calvario. Me siento tan identificada. Desde el padre que insiste en que “no quiere” que tome pecho cuando ya ande (como si fuese él quien decidiese), hasta quienes desean que dejes de hacerlo para tomar un protagonismo que no les corresponde o incluso quienes, intentando “ayudar” insisten en que es mejor dejar de dar leche porque unos cereales son mejores. Para mi lo duro no es estar disponible 24 horas, mi bebé tiene casi 12 meses, sino el dar explicaciones de lo que hago, dejo de hacer y el motivo. Me enfado mucho cuando alguien me dice: pues yo…. Resulta que ese YO no soy yo. Y mi instinto me dice que lo estoy haciendo bien. Punto. Quizá lo haya tomado como algo personal que no quiera que nadie me quite (porque esto sí es algo que sólo puedo hacer y quiero hacer yo) pero ella y yo decidimos.
    Ánimo a todas!!

    • Carita says:

      ¡Gracias por tu comentario! A veces puede ser difícil conciliar lo que una siente con lo que alrededor se decide pero, en mi opinión, la lactancia es una decisión íntima que sólo deben tomar mamá y bebé. Te animo a seguir tu voz interior 🙂

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