3 recetas originales y saludables de empanadillas para cenar en familia

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Foto: Pixabay

Lo confieso, me gusta cocinar. Me gusta abrir la nevera, sacar ingredientes dispares y hacer magia con ellos. Me gusta transformarlos poco a poco en un plato rico, hecho con mimo, tiempo y dedicación. Me gusta preguntarme qué pasaría si añado una pizquita de esto o un puñadito de aquello y hacer pequeñas variaciones del mismo plato según tenga la inspiración y el ánimo.

Pero admitámoslo, cocinar así es MUY complicado cuando tienes niños pequeños en casa. Si no te falta el tiempo, te faltan las ganas o la concentración. A veces, hasta las fuerzas. La de veces que añora una esos tiempos sencillos en los que, cuando no te apetecía ni el huevo ponerte a cocinar, picabas cualquier cosa o te hacías un bocata y punto. Y, hombre, por poder, lo puedes seguir haciendo. Pero tú. Porque a los peques les puedes apañar con un bocata un día, como excepción. Como norma, toca cocinar.

Así que hoy inauguro una sección a la que llamaré cariñosamente Recetas de otro Planeta, para ir compartiendo contigo, post a post, algunas de mis favoritas. Propuestas chulas si tienes peques en casa, que no te van a llevar mucho tiempo y con las que tendrás la tranquilidad de que tus hijos van a comer rico y sano sin complicarte la vida.

Hoy empiezo por un clásico que suele encantar a los más pequeños de la casa: las empanadillas. Es posible que te vengan a la cabeza, como a mí, las típicas empanadillas congeladas. Más fácil y rápido que eso hay poco pero, ¿son saludables? Pues no, no mucho. Así que te voy a proponer alternativas caseras muchísimo más sanas y, también, más originales.

Yo soy bastante cuidadosa con los productos precocinados que entran en casa, la verdad. Procuro que todo sea casero. Si es tu caso, puedes hacer la masa tú misma (si no sabes cómo, cuando lleguemos a las pizzas te lo cuento). Es fácil y no tiene misterio pero deberás dejarla crecer y amasarla con el rodillo, además de hacer una pequeña Fiesta de la Harina en la cocina así que, si no quiere complicarte la vida, no te preocupes, puedes comprar las obleas ya hechas y simplemente preparar el relleno.

Un truqui: si en lugar de en la sartén las haces al horno, te quitas la fritanga y son mucho más saludables. En ese caso sólo tienes que pintarlas con un poquito de huevo batido por arriba y meterlas a 180º unos 10-12 minutos. Lo irás viendo conforme vayan cogiendo colorcito. Como es mi opción preferida, en principio te presento así la preparación 🙂

Un truqui: si en lugar de en la sartén las haces al horno, te quitas la fritanga y son mucho más saludables.

Empanadillas de calabacín y queso

En casa yo no sé quién me las pide más, si el padre o la hija. Gustan por igual y siempre triunfan en los picoteos de cumples, nocheviejas y cenas familiares. Son suaves pero sabrosas y la mezcla de sabores está perfectamente equilibrada. Sanísimas y, lo mejor, facilísimas de preparar:

¿Qué necesitas? (para 16 empanadillas aproximadamente)
  • 1 Calabacín grande (ó 2 pequeños)
  • 1/2 Manzana
  • 1/4 cebolla
  • 1 paquete de mozzarella rallada
  • 1 paquete de parmesano rallado
  • 1 huevo (si lo preparas en sartén no hace falta)
Preparación

Pica en pequeños cuadraditos el calabacín y la cebolla, ya sea a mano o con la picadora, y ponlos en una sartén con un fondo ligero de aceite de oliva a fuego medio-bajo. Déjalos hasta que estén blanditos y retira del fuego.

Pica la manzana en pequeños cuadraditos también y reserva en un plato.

Saca la bandeja del horno y ponlo a precalentar a unos 180º.

Coloca un papel de horno sobre la bandeja y extiende las obleas (caseras o precocinadas) sin que se toquen unas a otras.

Rellena cada oblea colocando, en su centro, una cucharada de calabacín y cebolla, una cucharadita de manzana, una cucharada de mozzarella y un pellizco de parmesano.

Si usas obleas precocinadas, mi consejo es que no añadas nada de sal al relleno. La oblea y el parmesano ya llevan suficiente. Si preparas masa casera, añade una pizca al relleno.

Cierra cada oblea doblándola por la mitad, sella el borde marcando con un tenedor y pinta con un poco de huevo batido (muy poco, sólo un toque).

Mete la bandeja en el horno 10-12 minutos hasta que se doren.

Si optas por sartén en lugar de horno, simplemente rellena las obleas y fríelas hasta que se doren.

Empanadillas de aguacate y tomate

Soy adicta al aguacate. Me parece un super alimento pero, sobre todo, lo encuentro riquísimo. De hecho, otro día te contaré algunas recetas rápidas con aguacate que son estupendas para cenar rico y sano sin complicarse. Porque yo lo meto en todo: quesadillas, ensaladas, bocadillos, entrantes… y, cómo no, empanadillas:

¿Qué necesitas? (para 16 empanadillas aproximadamente)
  • 1 Aguacate de tamaño medio
  • 1 tomate grande (2, si son pequeñitos)
  • 1 bola de mozzarella fresca (normal o de búfala)
  • 1 limón
  • 1 huevo (si lo preparas en sartén no hace falta)
Preparación

Corta el aguacate por la mitad, quita el hueso y la piel. Colócalo en un plato y machaca con un tenedor. Exprime un poco de zumo de limón sobre él y añade una pizca de sal. Mezcla.

Pica el tomate en trocitos muy pequeños, a mano o con una picadora.

Corta la mozzarella en cuatro porciones y cada una de ellas en otros cuatro dados pequeños, hasta tener 16 trocitos más o menos iguales.

Saca la bandeja del horno, precalienta a 180ºC, coloca el papel y extiende las obleas sin que se toquen.

Rellena cada oblea colocando, en su centro, una cucharada de aguacate, una cucharada de tomate y un trozo de mozzarella. Si la masa es casera, añade una pizca más de sal al relleno (yo cocino con muy poca sal, generalmente, pero esto es al gusto. Si los peques son muy peques, procura poner la menor cantidad posible).

Cierra cada oblea, sella el borde y pinta con un toque de huevo batido.

Mete la bandeja en el horno 10-12 minutos hasta que se doren.

Si optas por sartén en lugar de horno, simplemente rellena las obleas y fríelas hasta que se doren.

Empanadillas de pollo y maíz

Otros dos básicos en mi cocina que se complementan de maravilla. El toque dulce del maíz complementa el sabor suave del pollo. Un relleno sencillo y práctico que se cocina en un pispás. Aquí te lo dejo:

¿Qué necesitas? (para 16 empanadillas aproximadamente)
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 bote de maíz dulce
  • 1/4 cebolla
  • 1/2 puerro
  • 1 huevo (si lo preparas en sartén no hace falta)
Preparación

Pica la cebolla y el puerro, bien a mano o con la picadora, y ponlos en una sartén con un fondo ligero de aceite de oliva a fuego medio-bajo.

Corta el pollo en trocitos pequeños y, cuando el puerro y la cebolla estén blandos, añade el pollo a la sartén y sube a fuego medio. Retira justo antes cuando se empiece a dorar.

Saca la bandeja del horno, precalienta a 180ºC, coloca el papel y extiende las obleas sin que se toquen.

Rellena cada oblea colocando, en su centro, una cucharada grande de la mezcla de pollo, puerro y cebolla y una cucharada pequeña de maíz. Si la masa es casera, añade una pizca de sal al relleno.

Cierra cada oblea, sella el borde y pinta con un toque de huevo batido.

Mete la bandeja en el horno 10-12 minutos hasta que se doren.

Si optas por sartén en lugar de horno, simplemente rellena las obleas y fríelas hasta que se doren.

Estas son mis propuestas de empanadillas caseras y saludables, aptas para toda la familia. Llenan bastante más de lo que parecen así que acompañadas de una crema de verduras o una ensalada son perfectas para una cena rápida y no muy pesada. Si compras las obleas ya preparadas, verás que hay dos tamaños. Nosotros, con seis de las grandes, nos quedamos finos, y la peque se toma tranquilamente sus buenas tres. Las pequeñas te las recomiendo más como primer plato o para picoteos en fiestas familiares. Si haces la masa, el poder está en tus manos. ¡Que aproveche!

¿Y tú? ¿Te animas a probar estas recetas? ¿Me cuentas las tuyas? 🙂

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4 comments

  1. Nuria says:

    Que gran idea el poner recetas sanitas, para que también puedan degustar los mas pekes. Muchas gracias, creo que de ahora en adelante tus recetas me van a ayudar bastante, así varío un poco, xq encima con lo malo que es mi hijo para comer y las ideas que se van agotando, a ver si consigo dar con alguna recetita que se coma bien.

    • Carita says:

      Hola Nuria! Me alegra mucho que el post te sea de utilidad. La verdad es que acabamos todas con nuestro sota, caballo, rey particular y compartir estas recetillas puede traer un soplo de aire fresco a la cocina, sobre todo cuando menos ganas e inventiva hay 🙂 Dentro de límites razonables (ni se puede ni se debe evitar toooooooodo lo que no sea 100% sano), en casa comemos casero y sano. Al menos, citando a Julio Basulto, comemos “alimentos”. Que ya es hoy día, con el asedio de lo procesado. Un abrazo!

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